Emociones tóxicas. Dime, qué síndrome profesional tienes

Emociones tóxicas. Dime, qué síndrome profesional tienes.

Síndromes hay muchos, tantos como situaciones profesionales toxicas y negativas vivas o hayas vivido.

Todos estamos expuestos en algún momento de nuestra vida profesional.

Una de las definiciones que da la Real Academia de la Lengua a “síndrome” es: “conjunto de signos o fenómenos reveladores de una situación generalmente negativa”.

Algunos síndromes profesionales

Posiblemente, el síndrome más conocido es el síndrome del bombero, es cuando no paras de ir de un fuego a otro, porque cuando apagas uno surge el siguiente, e incluso alguno solo te da tiempo a refrescarlo, ni siquiera a apagarlo.

Otros síndromes que se pueden encontrar en la vida profesional pueden ser:

  • Síndrome del canguro o el síndrome de la jirafa: Ambos son similares, son cuando sientes que tu crecimiento o desarrollo profesional está bloqueado por alguien.
    • Con el síndrome del canguro porque no dejas de saltar para asomarte por encima de la valla deseando saltarla.
    • Con el síndrome de la jirafa porque no paras de intentar ver más allá, estirando el cuello, buscando una salida.
  • Síndrome de la hormiga: Trabajas, trabajas y trabajas, tienes la sensación de estar ahí día tras día, sin salirte de la fila, sin luz en el hormiguero, sin perspectivas de cambio.
  • Síndrome del vaquero: Porque no paras de tirar el lazo a ver si pillas aquello que necesitas y unas veces pierdes el día buscando y otras recoges a la primera.
  • Síndrome del llanero solitario: Porque ahí estás, solo en tu caballo que es el día a día, en la incomunicación. Estas sólo sin apoyos, incluso puede darse la circunstancia de que te falte experiencia o conocimientos en el puesto, y lo que al principio pareció un reto, por la mejora profesional, termina por ser frustración y aunque puedas concluir consiguiendo lo que te hayas propuesto, esto será a base de esfuerzo, dedicación y de inventar la rueda.
  • Síndrome del detective privado: Porque la información que te facilitan es insuficiente o está desenfocada y no paras de preguntar buscando fuentes que te ayuden a encontrar una ruta profesional.

Así, un síndrome profesional va a impedir que te desarrolles profesionalmente de forma óptima o incluso hacer bien tu trabajo, y si no llegas a gestionar personalmente la situación puede generarte situaciones de estrés, insatisfacción, frustración,…

¿Cómo gestiona los síndromes profesionales?

Podría haber diversas soluciones en función del síndrome, que se verá poco o muy afectado en función de cómo lo vivas tú, entre ellas podría estar:

Y si ninguna de ellas te funciona, un cambio de empleo, aunque te recomiendo que antes saques la moraleja del síndrome profesional que vivas para que no vuelva a repetirse, pregúntate ¿qué puedo aprender?

¿Se te ocurre algún síndrome profesional más?

Si te ha gustado, ¡no dudes en compartirlo!

Imagen de Septimiu en Pixabay

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